Mientras que el Senado realiza un homenaje a los efectivos militares que participaron en la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah), la senadora frenteamplista Constanza Moreira anunció que no formará parte de esa sesión.

“No motiva mi ausencia de este homenaje la valoración en particular del desempeño de nuestros efectivos durante la década larga en que viajaron a Haití en el marco de la Minustah, sino mi rechazo a la propia Minustah”, sostuvo Moreira en una columna que dio a conocer hoy.

La legisladora seguidamente argumentó: “En su mejor versión, la Minustah proporcionó a las Fuerzas Armadas uruguayas un conjunto de conocimientos, habilidades y destrezas que no habrían podido obtener en el pacífico suelo uruguayo. En una segunda versión, menos honorable pero muy frecuente, los efectivos que participaron de la Minustah consiguieron acceso a recursos que les permitieron comprar o construir una casa, por ejemplo (se estima en 12.000 dólares el ingreso anualizado de los oficiales de menor rango por su participación en misiones y en 30.000 dólares, el de los de mayor rango). En una tercera versión, más corriente hoy día, donde el Uruguay participa en el Consejo de Seguridad, habríamos hecho un buen papel ante las ‘Naciones Unidas’. Ninguna de las tres versiones le hace justicia al pueblo haitiano; a sus necesidades, a sus expectativas, a sus intereses”.

Además, Moreira dijo acerca de los denominados “caídos” en la Minustah que “ninguno cayó ‘combatiendo’ (¿contra quién? sería la pregunta…). Quienes fallecieron lo hicieron por el resultado de desastres naturales (el derrumbe de un edificio), o la caída de un avión de la Fuerza Aérea (donde en 2009 fallecieron sus seis tripulantes) o un accidente de tránsito en la montaña… Ninguno falleció por la ‘guerra civil’ en Haití, o a consecuencia de la violencia civil en este país”.

La senadora sostuvo que la misión “no trajo democracia al país, no resolvió los problemas de la participación electoral, ni tan siquiera de la limpieza del sufragio”. Finalmente concluyó: “Este regreso es un regreso sin gloria. No dimos ninguna batalla en ningún lado. No volvimos con trofeos de honor, ni insuflados por las grandes palabras: libertad, igualdad, independencia”.